sábado 14 de agosto de 2010

EDITORIAL | DESCIFRAR LA REALIDAD

Por Carlos E. Galli .
La realidad, ésta, la nuestra, es multifacética, su devenir está plagado de avances, retrocesos y estancamientos, que son las marcas que le va imprimiendo cada comunidad pertinente, a través de sus diversos sujetos sociales.
´Obvio, que no aislada de lo que sucede en el resto del planeta. Un mundo interdependiente donde la trama de relaciones de acuerdo a la estrechez de su vínculo con cada país o bloque, repercute positiva o negativamente, en el frente interno del otro.
La evaluación de los sucesos que alteran esta realidad, para ser vistos con lupa objetiva, precisan de un lapso de tiempo razonable que confirme o eche por tierra lo interpretado en forma provisoria, al calor de los hechos en su momento.
El tiempo permite desempolvar los archivos, chequear información, rever imágenes, cotejar declaraciones, es decir permite a la sociedad ir despejando incógnitas acerca de los acontecimientos que aparecieron confusos y a los que el paso del calendario les fue otorgando nitidez.
Esta realidad es vista de acuerdo a la subjetividad y a los intereses particulares, colectivos, corporativos, de partidos, de grupos de presión, sindicatos etc, de acuerdo a su ideología, a su materialidad, a su representación del mundo. A sus deseos.
Pero, hay una serie de factores que no son menores a la hora de poder comprenderla. La desigualdad en una sociedad se traduce lógicamente en la abundancia o escasez de recursos del que disponen sus habitantes, que hoy sitúa a los más, en clara desventaja con respecto a una minoría privilegiada.
Es un desafío para las fuerzas que se asumen como progresistas, revertir el estado de indefensión que atraviesan millones de argentinos y proveerlos de todos los recursos posibles que apunten a una equidad que hoy se vislumbra lejana, pero hay indicios positivos, que se orientan en esa dirección. Hay un despertar.
Por ejemplo, de acuerdo a como se aplique la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, esta puede constituirse en una herramienta trascendente de democratización de las voces. Donde pueda verse reflejada la riqueza en la diversidad que ofrecen las múltiples culturas y subculturas que nos atraviesan. Expresiones que en la actualidad son omitidas por la estructura mercantilista de la información. Habrá que ver si el Estado se asume como garante del derecho de todos, a una información libre, o si subrepticiamente o con acuerdos espurios, los popes mediáticos siguen con su misa neoliberal. La participación popular para conquistar y reclamar esos espacios, será indispensable desde el primer día que la ley se haga efectiva.
La pluralidad de voces, contribuirá en forma notable a proveer un material distinto al recibido durante décadas, que desnudará -aún más- a quienes venden diariamente carne podrida -como se dice en la profesión- o a quienes más allá de las diferencias, expongan sus ideas con seriedad, respetando las opuestas y que nos aproximen desde sus opiniones, a debatir un país para todos.
La educación -en el sentido amplio del término- sigue siendo el pilar donde se asienta la posibilidad de transformar la realidad. Sus contenidos y sus actores, voluntad política mediante, deberán desatar el paquete del elitismo que le insuflaron los fundamentalistas del mercado: los nuestros a Harvard o a La Sorbona, los de ustedes que nos miren por TV y en blanco y negro.
Ese tiempo necesario para sacar algunas conclusiones, ya va arrojando algunas certezas que difieren de las pronosticadas por los agoreros.
El país no está en llamas, el dólar por las nubes, ni el campo sin vacas, ni soja. A propósito, a dos años de la derrota del gobierno por querer aplicar por ley, la resolución 125 de retenciones móviles, las lecturas no son las mismas. A pesar de los errores en que incurrió el gobierno en su deseo de implementarla, también deja en claro los móviles de tanta resistencia. La quieren toda para ellos. No es el caso de los pequeños productores. El conflicto seguirá, porque de acumular y no repartir se trata.
En este recorrido de descifrar la realidad, el hecho que desde ahora, por ley, personas del mismo sexo puedan casarse o adoptar es trascendente. La trascendencia reside en que los derrotados -ocúpese de averiguar quiénes- revelaron no solo el desacuerdo - aceptable, sino cómo piensan, qué sociedad desean.¡Ojo! Están entre nosotros ¿no serán el demonio?
Asimismo, a quienes no la tenían muy clara, en Rosario acaba de comenzar el segundo juicio oral y público por crímenes de lesa humanidad, conocido como la causa Feced. Se podrá saber, de las casi 2000 personas que pasaron por la ex Jefatura de Policía de Rosario. 200 testigos- que habrá que resguardar- darán cuenta de lo sucedido. Histórico. Memoria, justicia y verdad. El ’76 para quien no veía, es bien descifrable.
El Macrigate también viene jugoso. Juguemos a descifrar-valga la redundancia- por estos tiempos quién es quién.
Aquí va una primer lista tentativa para revisar lo actuado y dicho con respecto a la igualdad de derechos de las minorías sexuales: Bergoglio, Duhalde & Reutemann, Jorge Obeid, Daniel Germano (Peronismo Federal), Carrió y Prat Gay se abstuvieron. Vaya paradoja con ese apellido. Siguen los nombres (Complete la lista)
Seamos cómplices, en la tarea de descifrar la realidad, nos hará menos vulnerables.
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INFORME. Minería, glaciares y negocios privados

Por Carlos Del Frade .

“La organización de la riqueza y su explotación tienen por fin el bienestar del pueblo, dentro de un orden económico conforme a los principios de la justicia social…
Los minerales, las caídas de agua, los yacimientos de petróleo, de carbón y de gas, y las demás fuentes naturales de energía, con excepción de los vegetales, son propiedades imprescriptibles e inalienables de la Nación, con la correspondiente participación en su producto, que se convendrá con las provincias”, decía el artículo 40 de la fenomenal Constitución peronista del año 1949. Más de sesenta años después, los negocios de la megaminería multinacional no solamente vuelven una melancólica postal estas afirmaciones, sino también demuestran el retorno de la lógica de la dependencia cuyo principal exponente fue, en el siglo diecinueve, Bernardino Rivadavia. Es necesario que lo mejor que tiene el kirchnerismo comience a cuestionar esta nueva versión del estatuto legal del coloniaje.

Mayoral y las mineras

-Barrick ni sus directivos tienen con Mayoral ningún vínculo más allá del funcional -expresó el vocero de la multinacional minera que tiene distintos emprendimientos en la Argentina del tercer milenio.
Jorge Mayoral es, nada menos, que el secretario de Minería de la administración de Cristina Fernández de Kirchner.
La respuesta de la compañía fue por la denuncia presentada por los diputados Elisa Carrió, Fernanda Reyes y Miguel Bonasso que afirma que el funcionario tiene acciones en la empresa Millstone, cuyo domicilio en Capital Federal es el mismo de la Barrick y de un directivo de la propia empresa canadiense.
A su vez, Mayoral es también propietario de acciones de otra minera, Minvail SA, también con la misma dirección anterior.
Mayoral, un ingeniero de 48 años, llegó a la secretaría durante la presidencia de Eduardo Duhalde y por “expresa recomendación de José Luis Gioja, el gobernador de San Juan que también enfrentó denuncias por su relación con la Barrick. El año pasado se dijo que su hermano –el senador César Gioja– era proveedor de la minera. Aunque negaron las acusaciones, el legislador dejó su cargo como presidente de la Comisión de Minería”, sostiene la nota escrita por Leonardo Nicosia, en el diario “Perfil”, del sábado 10 de julio de 2010.
En el caso de Mayoral, “la denuncia dice que posee el 15 por ciento de las acciones de Millstone SA y que informó como dirección porteña el primer piso del edificio ubicado en Marcelo T. de Alvear 624, uno de los domicilios de la minera canadiense. También, se detalla que Hernán Atanasio Celorrio fue socio en la compañía del funcionario y que además “ha sido el presidente de Barrick Exploraciones Argentina SA”.
En el caso de Minvail SA, el funcionario “tiene el 25 por ciento del paquete accionario. Esa sociedad, en la que también aparece Celorrio, declaró su domicilio fiscal en el mismo piso donde figura Millstone SA. Allí funcionó el estudio jurídico Brons y Salas, que trabaja para la Barrick. “Mayoral no puede estar de los dos lados del mostrador; debería dar explicaciones”, señaló la diputada Reyes. PERFIL se contactó con una vocera del Ministerio de Planificación quien nunca respondió”, termina diciendo la publicación.
No es el primer caso en la historia argentina de un funcionario que, al mismo tiempo, cobra dinero del extranjero y tiene acciones en empresas vinculadas al negocio minero.
El más célebre de ellos es Bernardino Rivadavia.

La revolución negociada

“Las minas de Famatina, situadas en la provincia de La Rioja, habían sido motivo de codicia y explotación desde los tiempos de coloniales de Felipe II, especialmente a través de los jesuitas. Existen en los archivos de Córdoba, provincia de la cual dependía La Rioja, abundante constancias de tales trabajos”, comienzan diciendo Rodolfo Ortega Peña y Eduardo Luis Duhalde –actual secretario de Derechos Humanos de la Nación- en su libro “Facundo y la montonera”, publicado por Editorial Plus Ultra a fines de los años sesenta del siglo pasado.
“Producida la revolución de mayo, el laboreo de las minas, que estaba a cargo de Diego Barrenechea, inteligente ex funcionario de la Ceca Imperial de Potosí, continúa activamente hasta que es detenido por intereses extraños. En las minas de Famatina se explotaba esencialmente oro y plata. Los trabajos metódicos se habían iniciado hacia 1804. En 1810 la junta gubernativa se fija en ellos y expide un reglamento por el cual las pastas obtenidas debían remitirse a Potosí, de donde regresaban acuñadas. Por cada marco, el precio sufría una rebaja de cuatro reales. Pero es probable que la reglamentación sólo se aplicara en la parte gravosa para los mineros, como señala Ricardo Caillet Bois”, siguen diciendo los autores citados.
“Recordemos que Mariano Moreno, en el famoso y controvertido “Plan Secreto de Operaciones”, había aconsejado la explotación por el Estado, de las riquezas mineras. En 1812, el Triunvirato, por inspiración de Bernardino Rivadavia, dicta un decreto de concesión de privilegios a los particulares y compañías que beneficien el oro. En 1813, la Asamblea General Constituyente expide una ley, en forma de reglamento, para suplir la falta de mita en el mineral de Potosí, tendiente además a fomentar los otros yacimientos. Con ella se rebajó a treinta pesos el valor establecido para el quintal de azogue –metal blanco y brillante como plata, más pesado que el plomo y líquido a temperatura ordinaria- que era utilizado en el laboreo. Pero señalemos que en esa Asamblea se proyecta, por primera vez, la explotación de las minas por capital extranjero”, dicen Ortega Peña y Duhalde.
Aquel reglamento del 7 de mayo de 1813 dio origen al Día de la Minería Nacional, según el actual calendario.
Uno de los primeros impulsores de la explotación de los recursos mineros del Famatina es Manuel Belgrano pero el 29 de abril de 1818, desde Buenos Aires, se ordena suspender toda obra en ese sentido.
El 28 de noviembre de 1823, el Ministro de Gobierno de Buenos Aires, Bernardino Rivadavia, en la administración de Martín Rodríguez, se autodesigna representante ante las compañías mineras inglesas.
“Queda autorizado el ministro secretario de relaciones exteriores y gobierno, para promover la formación de una sociedad en Inglaterra destinada a explotar las minas de oro y plata que existan en el territorio de las provincias Unidas”, dice aquel decreto.
Por aquellos días, la propaganda inglesa hablaba maravillas de las riquezas del Famatina:
“Podemos afirmar sin hipérbole que contienen las riquezas más grandes del Universo. Voy a probarlo con una simple aserción de la que dan fe miles de testigos: en sus campos el oro brota con las lluvias como en otros la semilla…las pepitas de oro, grandes y pequeñas, aparecen a la vista cuando la lluvia lava el polvo que cubre la superficie…Después de una lluvia algo fuerte, una señora encontró a pocas yardas de su puerta una mole de oro que pesaba veinte onzas; otra, al arrancar unas matas de pasto de su jardín, descubrió en las raíces una pepita de tres o cuatro onzas…Cuando se barren los pisos de las casas, o se limpian los establos, siempre se encuentran más o menos oro confundido en el polvo…Estos casos ocurren tan frecuentemente que exigirá mucho detallarlos”, decían los folletos de la llamada “Provinces of Rio Plata Mining Association, en 1824.
El 4 de diciembre de 1824, se formó en Buenos Aires la empresa “The Provinces of Rio Plata Mining Association”, hecho que fue comunicado siete días después por la firma Hullett Brothers.
Rivadavia es designado presidente y como tal recibe un bonus de 30 mil libras y la promesa de percibir un sueldo de 1.200 libras anuales. También le entregaron acciones que Don Bernardino vende de forma inmediata.
Días después, el 16 de diciembre quedó inaugurado el Congreso General Representante de las Provincias Unidas en Sudamérica, convocado, obviamente, por el propio Rivadavia.
Y el 7 de febrero de 1825, Inglaterra reconoció la independencia de estas provincias.
De tal forma quien luego sería el primer presidente de los argentinos –a la sazón empleado de las compañías mineras inglesas- recibió acciones que vendió de inmediato; un bonus de 30 mil libras como “fondo de reptiles”; y tenía fijado un sueldo de 1.200 libras que no llegó a cobrar porque el directorio indiano no pudo constituirse a raíz del fracaso de la compañía.
Pero queda claro que Rivadavia trabajaba para los ingleses y sus intereses mineros.
Cuenta José María Rosa en su imprescindible “Rivadavia y el imperialismo financiero”, que “…el 20 de febrero de 1825 se sabe en Buenos Aires que Rivadavia acababa de fundar en Londres una compañía de cinco millones de pesos (un millón de libras) para explotar, precisamente, el mineral del cerro de Famatina. Y lo que era más grave, que la Casa Hullet había transferido a esa sociedad una “autorización” sustituida por Rivadavia y proveniente del gobierno provincial de Buenos Aires, que le permitía “disponer de todas las minas de las Provincias Unidas”.
Los diarios “Nacional” y “Mensajero” lanzaron entonces una campaña a favor de los capitales ingleses.
El primero de julio llegaron a Buenos Aires ingenieros de minas, obreros mineros y maquinarias para el laboreo.
El Famatina y cualquier mina del territorio debían formar parte de los capitales ingleses.
En San Juan, por ejemplo, el gobernador Salvador María del Carril “había puesto a disposición de la Minning la totalidad de las minas provinciales por decreto”, explica José María Rosa en la obra ya citada.
El día de la noche buena de aquel 1825, Arenales, por entonces gobernador de Salta, dictó una ley a imagen y semejanza de aquellos intereses mineros ingleses.
“…Siendo la minería uno de los más importantes ramos de industria, para fomentarlo en la provincia se declaran las minas propiedad particular de cualquiera que las descubra y se dediquen a su elaboración”, dice el artículo segundo.
Y en el cuarto agrega: “La explotación de los minerales se declara libre de todo derecho; y libre en el mismo sentido la extracción de metales fuera de la provincia; como también la introducción de las máquinas y azogues necesarios para la elaboración de las minas”.
El artículo quinto garantiza el negocio: “Para mayor seguridad de los descubridores y explotadores de las minas se declara irrevocable el anterior artículo por el término de treinta años; y en consecuencia, él tendrá el valor y fuerza de contrata particular”.
En Inglaterra, mientras tanto, las cosas no van muy bien, al contrario.
Durante aquel año de 1825, se produjo la quiebra de 70 bancos y de las casas que especulan con el algodón que se ven privadas de la financiación bancaria, explican Ortega Peña y Duhalde.
En estos arrabales del mundo, en cambio, todo se da a pedir de los británicos.
El 6 de febrero de 1826, el presidente de “The Provinces of Rio Plata Mining Association”, Bernardino Rivadavia, es designado presidente “permanente” de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
El 14 de marzo de 1826, Rivadavia le escribe a su verdadero patrón, Hullet, diciéndole: “Téngase presente que las minas son ya por ley propiedad nacional y están exclusivamente bajo la administración del presidente”.
Es decir que se nacionalizaban para que Rivadavia las usara según su propio y particular interés que era el de los ingleses.
Durante el primer semestre de aquel año, el Banco Nacional creado por esos mismos intereses, permite la fuga de 587.874 pesos oro en la “valija diplomática” de Woodbine Parish.
El 18 de setiembre de 1826 el gobierno de La Rioja resuelve no reconocer a Rivadavia como presidente.
Comienza la guerra popular de resistencia, se inician las montoneras de Facundo Quiroga.
El 27 de octubre de 1826, el ejército al mando de Gregorio Aráoz de Lamadrid, quiere invadir La Rioja para imponer los designios de La Minning pero es derrotado en la batalla del Tala.
Lamadrid insistirá, ahora reforzado por las tropas mercenarias colombianas de López Matute, para dominar el Famatina pero volvería a sufrir otra derrota en Rincón el 6 de abril de 1827 a manos de Facundo.
El 27 de junio de 1827, Rivadavia presentó su renuncia como presidente.
-He dado días de gloria a la patria – dirá más tarde.
“Son tan claras las pruebas de cohecho en el asunto de las minas; tan evidentes, tan precisas, tan concordantes las presunciones de cargo; tantas las cartas comprometedoras que se escriben; tan grave que el presidente de la república mantenga cargos ejecutivos en empresas que tratan con su gobierno y cuya concesión se denuncia negociada por dinero, que todo eso produce el paradójico efecto de eximir a Rivadavia de responsabilidad…”, sostuvo José María Rosa en 1941.
Casi setenta años después, los negocios mineros que se concretan en el país repiten aquella lógica rivadaviana: funcionarios del sector que participan de las empresas multinacionales, provincias enteras que garantizan la explotación de sus recursos naturales a cambio de casi nada, fuga de capitales, mínimas retenciones a las exportaciones y verdaderos terceros estados custodiados por las fuerzas de seguridad nacionales que defienden los intereses de las compañías.
Rivadavia ha vuelto y se ha multiplicado.
Habrá que ver qué forma adquiere la resistencia que, en aquellos años del siglo diecinueve, encarnó la montonera de Facundo.

Detrás de los glaciares

Detrás de la ley de protección a los glaciares, vetada por la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, también parecen verse los intereses de las multinacionales mineras.
Para el investigador Javier Llorens, las principales diferencias se pueden observar en algunos artículos, por ejemplo el primero que habla del objeto de ley.
“En el proyecto de Ley impulsado por el diputado Bonasso, este artículo resguarda los glaciares y zona periglacial "como reserva estratégica de recursos hídricos y proveedores de agua de recarga de cuencas hídricas". Todo lo opuesto establece el mismo artículo del proyecto de Filmus. En un abierto espaldarazo a los emprendimientos de la Barrick Gold, además de preservar los glaciares y el ambiente periglaciar como reservas de agua, el senador K increíblemente también los preserva para.¡"actividades industriales"!; que en el actual contexto equivale a decir "las actividades industriales de Barrick Gold" en Lama.
“En la redacción de este artículo de Filmus es evidente la influencia de los Gioja. En marzo del 2009, el diputado del FPV Carlos Gioja, sempiterno miembro de la comisión de Minería, luego del veto de la presidenta presentó un nuevo proyecto de Protección de Glaciares, en cuyo artículo 1º establecía que los glaciares y el ambiente periglaciar, además de reservas de agua, debían ser preservados como "generadores de energía y promoción del desarrollo económico regional (léase actividades mineras)".
“Lo mismo propuso su hermano el senador César Gioja, en el proyecto que presentó en julio del 2009 donde ambiguamente establecía que los glaciares debían ser preservados como reservorios de agua y en función "de los servicios ambientales que brindan a la sociedad en su conjunto". Frente a esto Filmus no anduvo con vueltas. En su proyecto directamente propone ahora que los glaciares sean preservados (usados) para actividades industriales como la minería”, apunta Llorens.
Agrega que en el artículo 2, referido a las definiciones, “en el proyecto impulsado por Bonasso, igual que en la ley vetada por la presidenta, hay una definición clara de lo que es un glaciar y un ambiente periglaciar. Esta especificación resulta muy importante porque establece cuales van a ser la zonas protegidas por la ley y cuáles no. Por glaciar el proyecto de Bonasso define a "toda masa de hielo perenne estable o que fluye lentamente, con o sin agua.ubicado en diferentes ecosistemas, cualquiera sea su forma, dimensión y estado de conservación". Por ambiente periglaciar, "el área de alta montaña con suelos congelados que actúa como regulador del recurso hídrico."
“Nada de esto establece Filmus en su proyecto de ley. El senador del FPV primero establece tres clases distintas de glaciares donde antes había una sola: "Glaciares descubiertos", "Glaciares cubiertos" y "Glaciares de escombros". Luego, mostrando ya la mala fe en su redacción, fija una protección parcial del ambiente periglaciar, solo para los "Glaciares de escombros", que es el suelo permanentemente congelado. Textualmente, su proyecto dice "la protección se extiende, dentro del ambiente glaciar, a los glaciares descubiertos y cubiertos; y dentro del ambiente periglaciar, a los glaciares de escombros".
“Resulta evidente que esta protección parcial que propone Filmus no es ingenua. Está pensada para permitir la instalación de la planta hidroquímica en base a cianuro en la zona periglaciar de Lama, hecho que el proyecto de Bonasso prohíbe terminantemente. Al respecto la organización ambientalista Conciencia Solidaria, denunció que el proyecto de Filmus es una "trampa" porqué "deja en descubierto un área de gran importancia que es la formadora de las nacientes y ríos, no solo de los pueblos cordilleranos sino también de la República Argentina".
“Nuevamente los Gioja dijeron presente en esta redacción. Este artículo de Filmus es una copia casi calcada de los artículos 2° y 3° del proyecto del senador Cesar Gioja (denunciado de ser proveedor de la Barrick Gold a través de su empresa Bentonitas Santa Gema, con las que se hace el forro de los diques de cola y las canchas de lixiviado). En él Gioja, igual que Filmus, primero fijó tres categorías diferentes de glaciares, "Descubiertos", "Cubiertos" y "De escombros". Luego estableció una protección parcial de la zona periglaciar, limitándola, en función de la ubicación de la planta de la Barrick, solo a los "Glaciares de escombros".
En relación al artículo 6, que hace mención a las “actividades prohibidas” a desarrollar en un glaciar, se hace “aún más explícito el apoyo de Filmus a los emprendimientos de la Barrick. El proyecto impulsado por Bonasso prohíbe taxativamente la actividad minera en la zona glaciar y periglaciar. Textualmente este artículo dice: "En los glaciares quedan prohibidas las actividades que puedan afectar su condición natural. en particular.la exploración y explotación minera o petrolífera. Se incluyen en dicha restricción aquellas que se desarrollen en el ambiente periglaciar saturado en hielo."
“Nada de esto propone Filmus en su proyecto de ley. Perversamente en su artículo 6°, el senador oficialista prohíbe las actividades mineras en los glaciares, pero no en la zona periglaciar que es donde operará la planta de la Barrick Gold. Con ese propósito, Filmus, sin nombrar la palabra glaciares establece que "Se prohíben, en particular, en los cuerpos protegidos definidos en el artículo 2º (Glaciares de Escombro).la exploración y explotación minera o hidrocarburífera.". Es decir, por omisión, elude olímpicamente poner a la actividad minera como una actividad prohibida a desarrollarse en el "ambiente periglaciar" como si lo establece expresamente el proyecto de Bonasso.
“En este apartado, nuevamente se traslucen las influencias de los hermanos Gioja. Tratando de que las "Actividades Prohibidas" en un glaciar no sean tan prohibidas, el diputado Gioja en su proyecto propuso que las actividades perniciosas sobre los glaciares y el ambiente periglaciar podían desarrollarse, siempre y cuando las empresas tuvieran los estudios de impacto ambiental correspondientes. Lo propio determinó su hermano el senador Gioja, quien en su proyecto estableció que para que una empresa minera o petrolera pueda llevar adelante un emprendimiento industrial en un glaciar, además de los estudios de impacto ambiental, necesitaba ser declarado de "interés público" por la "autoridad provincial"; que en el caso de los dos emprendimientos de Barrick Gold, es el gobernador de San Juan José Luis Gioja, hermano de Carlos y Cesar Gioja.
Sobre el artículo 15, donde se detallan las disposiciones transitorias, aparece, según Llorens, lo “más cuestionable en el proyecto de Filmus. En la iniciativa parlamentaria impulsada por Bonasso, este artículo prácticamente le saca tarjeta roja a los emprendimientos de la Barrick Gold en Cerro Veladero y Pascua Lama, donde la propia empresa reconoció que afectará el ambiente. Sintéticamente estipula que aquellos emprendimientos que están en desarrollo y que generan un impacto ambiental sobre los glaciares o el ambiente periglaciar, deben terminar sus actividades, limpiar, reparar el lugar, y marcharse.
“Textualmente establece que "las actividades en ejecución al momento de la sanción de la presente ley, deberán, en un plazo máximo de 180 días, someterse a una auditoría ambiental....En caso de verificarse impacto significativo sobre glaciares o ambiente periglaciar se ordenará el cese o traslado de la actividad y las medidas de protección, limpieza y restauración que correspondan."
“Nada de esto dice el proyecto de Filmus, que nuevamente evidencia estar redactado para proteger, no los glaciares, sino los intereses de Barrick Gold. Su artículo estipula textualmente que "en caso de verificarse impactos significativos, dichas autoridades (las provincias) ordenarán las medidas pertinentes para garantizar el cumplimiento de la presente ley." Es decir, en el caso de los emprendimientos de Pascua Lama y Veladero, el senador Daniel Filmus deja en manos del gobernador de San Juan José Luis Gioja, resolver que hacer con aquellos emprendimientos en ejecución cuyas actividades impactan sobre los glaciares. En otras palabras pone al amigo del zorro a cuidar el gallinero”.
“Un vez más, este fue otro artículo que Filmus plagió a los hermanos Gioja. Sobre esta cuestión clave, el diputado Carlos Gioja establecía en su proyecto que "las provincias, en uso de sus facultades, tomarán las medidas para que las actividades actualmente en desarrollo se adecuen a la presente norma".
“Por su parte el senador Gioja, fue más preciso y propuso que "las provincias, en uso de sus facultades, tomaran las medidas para que las actividades actualmente en desarrollo y contempladas por el Artículo 6º se adecuen a la presente norma, sin afectar los derechos adquiridos en virtud de aprobaciones de informes o estudios de impacto ambiental emitidas con anterioridad a la vigencia de la presente norma." Es decir, tanto el senador como el diputado Gioja coincidían en transferir a las provincias (a su hermano el gobernador Gioja) la potestad de decidir que hacer con los proyectos en marcha que afecten los glaciares. Preocupándose además el senador Gioja, en consagrar definitivamente los "derechos adquiridos" por la Barrick.
“Sobre esta cuestión, cabe apuntar que el veto de la Presidenta, fue enteramente funcional a estas disposiciones transitorias ideadas por los hermanos Gioja, ratificadas ahora por Filmus. El emprendimiento de Pascua Lama recién comenzó formalmente sus actividades sobre el terreno a mediados del 2009. Luego del veto, y antes que el Senado diera media sanción al proyecto de Filmus en octubre del 2009. De esa manera en la practica, "el veto de la Barrick" lo que hizo fue abrir una ventana de oportunidad a la Barrick, para que pusiera en marcha la ejecución de su proyecto, y pudiera así adquirir el carácter de hecho consumado, para consagrar definitivamente los "derechos adquiridos" que defiende el senador Gioja.
Llorens asegura que “estas estratagemas parlamentarias para salvar los intereses de la Barrick Gold, incluyeron un "prevaricato" perpetrado por el senador Filmus, ante las narices de todo el Senado. Este se da cuando un funcionario público o juez cambia su posición sobre un asunto, sin fundamento alguno. En el 2008, cuando el senado sancionó la ley de Protección de Glaciares, luego vetada por la presidenta, el miembro informante de ese proyecto de ley fue el senador Filmus.
“En esa oportunidad Filmus destacó que el objeto de la ley era preservar los glaciares, "como reservas estratégicas de recursos hídricos y proveedores de agua". Por eso se prohibía y restringía "la ejecución de proyectos y actividades cercanas a las inmediaciones de los glaciares o a áreas de influencia que los pueden dañar". Es decir que respecto a la ley vetada, el senador Filmus destacó como de suma importancia, dos aspectos que luego él mismo se encargó de decapitar en su proyecto de ley que ahora está en la Cámara de Diputados.
“Posteriormente, cuando el Senado dio media sanción a su actual proyecto de ley en octubre del 2009, Filmus nuevamente fue el miembro informante. Como si su pasado no existiese, en esa sesión, al abrir el debate destacó: "Entre todos hemos avanzado durante estos meses cosa que no fue fácil, y logramos un proyecto común que no sólo recupera lo mejor de la iniciativa original sino que, también, profundiza y avanza en temas fundamentales como definir a los glaciares como un bien de carácter público, y aclara y precisa las zonas en las que hay que defender los glaciares y los periglaciares".
“Para concluir su alocución, agradeció al presidente de la Comisión por haberlo dejado nuevamente ser miembro informante del proyecto, y agradeció también con nombres y apellidos a los senadores que lo habían ayudado a realizar "una votación con consenso", destacando entre ellos al senador Gioja. "Todos ellos estuvieron de acuerdo con que la misión del Senado, más que tomar una posición oportunista y coyuntural, consistía en avanzar para llegar a un acuerdo" concluyó Filmus”, apuntó el investigador.
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ARQUEOLOGIA URBANA. Animalitos de Dios

Investigación: arq. Gustavo Fernetti | Profesor de la Escuela Superior de Museología de Rosario | Imagen: Diego González Halama.

No se qué les parece a ustedes, pero el siglo XX (y lo que va de éste) fue el siglo de las mascotas.
Todos desean tener un perro, un gato, algún pájaro, víboras y hasta tarántulas. Se han generado clubes y góndolas enteras de los shoppings venden alimentos y trebejos ideales para Sultán o Tiger.
La muerte de un animal se asemeja a la de un tío; y se establecen verdaderos rituales para su entierro, limpio y rápido (como el del tío). Esto no siempre fue así.

Los argentinos en particular no fuimos tan bondadosos como hoy con los animales. Como buenos católicos, los habitantes de la época colonial consideraban a los animales como poco más que máquinas a las que había que sacárseles algún provecho.
Exceptuando la idílica postura de San Francisco, los animales eran cosas.
La imagen del gaucho acariciando con cariño a su caballito criollo es falsa; los pobladores de la pampa, las montañas o la estepa argentina mataban a sus caballos de cansancio, reponiéndolos en postas si se podía y si se quería y era frecuente ver osamentas de vacas, burros, mulas, perros y… cristianos en las pampas, muertos para saciar el hambre, o por falta de comida.
El maltrato, más que frecuente, era indiferente. Los bueyes, vacas, burros, perros y gatos no eran particularmente estimados. Se formaban partidas para exterminar a los cimarrones; y había, en cada ciudad, un envenenador de animales bravos, o simplemente callejeros. Miles de mulas morían hasta llegar a Buenos Aires o Rosario desde los mercados del norte.
En 1820, el viajero inglés Emeric Essex Vidal narra los sufrimientos de los bueyes porteños tirando el carro del aguatero: “el conductor se sienta en una pértiga, y con la picana en una mano y un gran mazo en la otra, nunca cesa de pinchar en sus costados y golpear sus cuernos”. Y esto no es nada: “En los malos caminos (…) los crueles conductores suelen a menudo hacer mugir de dolor a los indefensos animales, perdiendo en castigarlos una cantidad tal de energía (que de ser aplicada) se podría arrancar al carro de su atolladero”. Continúa admirándose con la extrañeza con que se mira al extranjero que se compadece de los nobles brutos. No era raro, según este inglés, que ante un bache, el conductor de una carreta matara un buey, lo cruzara en el camino y usara el cadáver de puente.
El método de cazar vacas era acorde con esta postura “salvaje”. Se corría la vaca a caballo, y se le cortaba el tendón de Aquiles, la jarreta, con una cuchilla fija en una caña. La vaca caía, impedida irreversiblemente, y el buen gaucho, dos o tres días después, volvía y la mataba, si volvía. Los mataderos y saladeros eran una orgía de sangre, con coagulados matarifes enterrados hasta los codos en las tripas, y gente contenta cuando rescataba un pedazo sanguinolento de matambre sucio. Eran oficios de otras épocas.
Esto que vemos hoy como una salvajada, está pudorosamente oculto tras los impenetrables muros de los frigoríficos y el ritual risueño del asadito del domingo. Pero hace doscientos años, era habitual el aullido doloroso de animales, el mugido mortal de las vacas y las convulsiones de los perros. Lindo ¿no?

Pobre mi caballo bayo
Con Sarmiento la cosa cambia.
Este animal político no vacilaba, por un lado, en exterminar paraguayos en el primer genocidio confeso y convicto de Latinoamérica, y por el otro, promover la educación de los amados niños. Bestial hasta la matanza, Sarmiento propugnaba el asesinato político, pero consideraba que los animales eran seres inocentes. Copiando todo lo europeo, se dio cuenta que los civilizados del mundo (léase Francia e Inglaterra) tenían esclavos, pena de muerte y eliminaban razas inferiores, pero cuidaban sus animales. No había francesa que no arrastrara su caprichoso Pommeranie, y por lo tanto Domingo Faustino promulgó la llamada ley Sarmiento, que establece que es un delito pegarle una patada a un gato. Esta ley tardó en aplicarse. Todavía se andaba a caballo, los carruajes eran una realidad persistente, y la Ley Sarmiento impidió, en Rosario, que siguieran las corridas de toros, por ejemplo, que habían empezado a fines del siglo XIX en la actual Plaza San Martín y duraron hasta 1908, o las previstas para la Plaza Santos Dumont, en Alberdi, detenidas por gente piadosa.
Con el siglo XX, el maltrato empieza a atenuarse. Los diarios mezclan el maltrato que brinda Mister Ross a sus flacos caballos del Tramway, con las falencias de ese servicio. Los perros deben controlarse, evitando echarlos a la calle, pero aparece la perrera famosa, que mata a los perros vagabundos “a escondidas”, en algún corralón municipal. Los chicos empiezan a detestar el carro de la perrera, y los perros a escaparle, y más de un conductor debió salir rápidamente de escena ante la indignada pedrea de los purretes, como tal vez alguno se acuerde.
Viendo esta realidad, a comienzos del siglo XX se empezó a asociar al animal doméstico con los niños. Los chicos empezaron a necesitar un perrito, un gato, un lorito, un canario de compañero ¿quién no tuvo alguna vez un bicho predilecto? Se cazaban langostas para atarlas de la pata con un hilito, de mascota mínima y montaraz, lo cual no impedía que se bajaran las abundantes mariposas con una rama de paraíso, en las bocacalles.
Pero no había casas o conventillos sin niños, perros, gatos, canarios, catitas, barranqueros, mixtos, jilgueros o cardenales. La jaula (algunas hasta artísticas) se convirtió en un mueble más, y el alpiste en parte de la canasta básica de la familia.
Aparecen metáforas exitosas, como las de “blancas palomitas”; “el zorzal criollo”; “el caballito criollo”. Una adúltera hace una perrería, un ladrón ágil es un gato o una chiva, una chica que cante bien es una calandria, la parlanchina o fea, un loro. “Sos un bichenzo” quiere decir que uno es un impresentable, un aparato.
Esta modalidad protectora derivó en sobreprotección: los animales se empezaron a considerar parte de la familia. Los nonos le empezaron a hablar a sus canarios flauta y la solterona cuidaba al canino Chiche mejor que al novio que jamás tuvo.

Somos un bicho

Esta sobreestimación proviene de un hecho concreto: la llegada de la clase media. Como concepto, las mascotas son una emanación de esa clase.
Esta clase social necesita, para sobrevivir simbólicamente, cosas. Estas cosas son necesarias, o no tanto. Basta que signifiquen algo, y los de nuestra denostada clase media iremos a comprarlo.
Los animales fueron parte de esa formación. Son una cosa que entiende algunas cosas, nuestros estados de ánimo, y también brindan una imaginaria compañía. Responden a los estímulos previamente emitidos por nosotros, que ya sabemos la respuesta, prediseñada. No esperamos que una vaca muja de dolor ante el cuchillo del matarife. Esperamos de ella la generosidad de su aprovechamiento, la dulzura de sus ojos mansos y que no falte jamás en Liniers. De los perros esperamos fidelidad y simpatía, la alegría de su cola; del gato su tibieza y exclusividad. Vemos en los animales espejos, son reclamos de nosotros mismos. Dar la patita es signo de obediencia, que es un valor moral.
Aparecen tabúes que indican que los pollos se pueden comer, pero los perros no, cosa que puede ser inversa en Mongolia; los rosarinos acarreamos con el estigma de comegatos por infringir un tabú social argentino: los gatos no se morfan, ya que son mascotas, y no comida. Las ratas deben ser reducidas a cobayos, cuises, ardillas o hamsters para poder ser aceptadas, y la mera presencia de una gris laucha sin pecera de contención puede provocar un éxodo jujeño en casa, a la que consideramos demasiado pulcra como para roedores. Si fuese una laucha blanca, la cosa cambiaría, pero la pampa posee lauchas de colores terrosos, amenazantes, chúcaros.
La mascota es la compañía ideal: pide poco, jamás se niega, y si lo hace, todavía es cachorro. Como una máquina de producir sentimientos, la mascota nos fortalece como personas dignas y sensibles, aunque echemos al mendigo en la puerta, que por desgracia para él, no es un animal sino un posible chorro.
Las mascotas son el escenario que hemos diseñado para vivir, como la casa. Se eligen con cuidado, se reflexionan sus pros y contras, se descartan opciones.
Tener mascota es ser humano. Atentar contra ellas promueve la indignación.
Roberto Fontanarrosa, un típico humorista de las clases medias, no pudo evitar un perro para su gaucho Inodoro, parlante el animal, como debía ser; en cambio, un ser cruel como Boogie el Aceitoso debió cometer la demasía de destripar un gato de un balazo de su Magnum. Ambas cosas son coherentes con la imagen bichera de la clase media: el perro es casi un ser humano, y el que mata un gato es un asesino.
El filósofo francés Jean Baudrillard no se desinteresó de la mascotidad:
“Perros, gatos, pájaros, tortugas o canarios, su presencia patética es indicio de un fracaso de la relación humana y de un recurso a un universo doméstico narcisista, donde la subjetividad, entonces, se consuma en plena quietud. Observemos, de pasada, que estos animales no están sexuados (a veces están castrados para el uso doméstico), y que están también desprovistos de sexo, aunque sean vivientes, como los objetos, y de esta manera pueden ser efectivamente tranquilizadores”.
Epa. ¿Tranquilizarnos de qué?
La clase media es una clase inquieta. Sus terrores son a descender, o a no subir. Detesta estar sola, como el gaucho Inodoro Pereyra, de Fontanarrosa, que no puede prescindir de un entorno social, aunque mínimo, para conversar. Los de la clase media somos así: necesitamos a alguien. Constantemente.
La soledad del burgués es mortal, y a diferencia de los esquimales, por ejemplo, que necesitan regular la soledad para cazar, para nosotros la soledad no es supervivencia, sino angustia. Los animales se transforman de domésticos en familiares.
Un perro, o una impertérrita tortuga será compañía suficiente para el angustiado, y si la tortuga no habla, el solitario buscará gestos, e incluso los inventará, diciendo: “viste, hasta parece que me sonríe, se ve que sabe…”. Por ello tal vez no cualquier animal puede ser doméstico, a pesar que viva en casa: cucarachas, ladillas y escorpiones son repelidos por su falta de empatía hacia nosotros. No saben. No nos reconocen ni nos reconocerán, promueven el asco, que no sabemos si es por su aspecto o por su irreductibilidad a algo conocido, a su imposibilidad de dejar de ser objetos para pasar ser entidades semi humanas. Ufa.
Las mascotas, como dijera Baudrillard, son entidades intermedias entre los objetos y las personas, y en ellas buscamos los beneficios de ambas. Esclavos amables, los animalitos nos dan cosas que esperamos de ellos, al módico precio del Dogui. Los tratamos como a personas, pero a un ser humano no se le puede decir “vayacucha”, neologismo que es a la vez un reproche y un cansancio. Si nos deshacemos de nuestros animales es por unas extremas y únicas condiciones: porque atacan a nuestros hijos. Se convierten en asesinos en potencia, malhechores y traicioneros.
Por ahora no podemos prescindir de los animales. En el fondo ello está prohibido. Por un lado socialmente, porque no tener mascota implica una cierta marginalidad, basada en la falta de sentimientos; por el otro, no se puede retornar a la época del garrote y la picana para el buey: hay leyes. Es como querer prescindir de los amigos, no se puede ni negarlos, ni echarlos de la casa, porque la justificación deberá ser larga.

Esta serie de reflexiones no quieren impedir peceras, jaulas y piedritas sanitarias.

Antes bien, propenden a observarnos más a nosotros mismos.
Como hace esa araña de allá, animalillo que prometí no aplastar a pesar de las quejas de más de una mosca indignada.
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EL FISGON. “He vuelto a Ciudad Gótica para hacer justicia”

Por Daniel Briguet .

El Hombre Murciélago
- Y usted, ¿por qué escribe?
La pregunta resuena en el hueco de la historia que debo contar. Es una historia mínima y maldita, por partes iguales. Tengo dos títulos para empezar: “La parte del león” (película de Adolfo Aristarain) o “La parte maldita”.
Pero cualquiera que se dedique a esto sabe que el primer título no suele ser el definitivo. Sólo quiero dejar en claro que la referencia a una maldición no constituye una trampa para incautos. Aquí cada palabra vale o valdrá por lo que nombra, no por lo que imagina nombrar.
Como contarlo todo resultaría demasiado largo (ningún relato puede contarlo todo), me limitaré a hacer foco en el aparente desenlace, que bien podría ser la apertura de otras historias, igualmente marcadas por el signo de la adversidad. El desenlace comienza la madrugada del martes 13 de julio, poco antes de clarear. El país discute encarnizadamente la ley del matrimonio gay, una ola de frío polar se abate sobre la ciudad y DB, periodista recibido y narrador en sus ratos de ocio, acaba de despertarse luego de un sueño turbulento. Como si en realidad no hubiese dormido, con la cabeza trabajando a full. Este es un rasgo de la neurosis obsesiva y de la gente que duerme en la calle. Acaba de despertarse -decía- y siente las esquirlas del frío golpeando su pecho velludo. Se lo cubre luego de buscar a tientas el buzo negro que lleva en su espalda el isotipo de Abrapampa. ¿Por qué el negro y no el marrón que también lleva un logo atrás de la misma firma? Aún no lo sabemos. DB se lleva mecánicamente un cigarrillo a la boca mientras siente que sus ojos hacen un zoom de acercamiento sobre el almanaque que cuelga de la pared. El almanaque exhibe una fecha fatídica: martes 13. Como neurótico obsesivo y librepensador, DB se siente capaz de enfrentar las inclemencias de la yeta y los malos designios. Su dilema es si lo hará de inmediato o una vez que suba el sol
La radio, que quedó encendida de la noche anterior, informa que la térmica es de dos grados bajo cero.
DB está tentado de volver a taparse con la cobija pero no puede ignorar el llamado de la intemperie, aunque sus carrillos se congelen y un viento helado golpee su rostro con una vara de metal. Termina deslizándose por una vereda de calle Jujuy como si se dirigiera a la cueva de Superman. Lleva un pulóver negro sobre el buzo negro y un abrigo oscuro sobre ambos. Su propósito es pagar una ristra de impuestos, algo que representa una maldición por sí misma. Pero como la sucursal del Nación abre a las ocho, bien puede pasar por el 24, tomarse un café y saludar a los muchachos (A qué muchachos, viejo, sea más preciso).
Con la ventolina agitando sus escasos cabellos, DB empieza a correr. Tal vez deba procurarse un pasamontañas, en lo posible negro, pero enseguida irrumpe la imagen del encapuchado que lo asaltó dos veces y deshecha la idea. El corre para calentarse, lo que no impide que sus pasos rápidos por la calle despierten alguna inquietud.
En las películas, cuando alguien corre está por pasar o acaba de pasar algo.
El ámbito del minimarket luce relativamente normal. Fer, el cafetero, asoma sus ojillos por la abertura que le dejan el gorro tejido y una bufanda doblemente envuelta. DB se acerca a pedirle un cortado doble y escucha que Fer farfulla algo sin poder precisar qué. “Está fresco afuera” insiste él, y entonces ve que Fer baja su bufanda y descubre su boca para espetarle: “Escucháme, si venís a esta hora para decir chistes boludos, mejor te quedás en tu casa”. No era un chiste boludo. Era un modo de romper el hielo. “Está fresco afuera.“ “¿Sí?, Hacelo pasar”. Pero la gente está perdiendo el sentido del humor y oscila entre el ruido y la furia, según la expresión de William Faulkner (“El sonido y la furia”) o de William Shakespeare.
En la pantalla del tele aparecen rostros desencajados que vociferan contra el matrimonio entre pares y exhiben pancartas alusivas. “Familia hay una sola” reza una, como si todavía estuvieran los Campanelli, y después aparece un chico portando un cartel con la consigna “Quiero un papá y una mamá”. Este es un recurso bajo o mejor petiso, piensa DB. Todos queremos un papá y una mamá, la cuestión reside en alejarse de ese deseo primitivo. Y ya embalado, se pierde en una espiral de lucubraciones acerca de la ficción familiar, la demonización del sexo y la parte oscura de la sociedad. Al cabo de la cual emerge una revelación inesperada: la disputa vale porque del conflicto saldrá la luz pero la cuestión no pasa por la niñez en peligro de adopción ni por el dobladillo de la sotana de monseñor Bergoglio. La cuestión es más simple y sutil. Remite a lo que algunos llaman “la parte femenina” y a la resistencia que su irrupción despierta.
Llega a esa iluminación interior justo cuando por la vereda de enfrente pasa Vanina calzada en sus botas de media caña. Esas botas han sido hechas para caminar. O bien para ser contempladas por un fisgón sentado al otro lado de la calle. Ella debe saberlo, sin duda. Cómo sabe combinar su parte femenina con la otra, de modo que la combinación resulte atractiva. Vanina se dirige a la puerta del banco y él deberá hacer lo mismo.
Pero antes tendrá que pasar por el cajero automático. Sale al aire helado, mete una mano en el bolsillo izquierdo para cerciorarse de que trae las boletas a pagar y descubre con pavor que sólo tiene un folleto de cursos de karate y dos monedas de cincuenta centavos. Prueba con los otros bolsillos y el resultado es el mismo. No es la maldición del martes trece, es su condición de bólido, agravada tal vez por las lagunas de su memoria corta, que empieza a fallarle luego de un bombardeo sostenido de barbitúricos y pasta de canicas. No hay que desesperar. Sobre todo después de pasar frente al cajero y leer un cartel que dice: “Disculpe las molestias. Estamos haciendo un monitoreo”. Un contratiempo desalienta pero dos contratiempos simultáneos pueden aliviar. ¿Para qué iba a traer la boletas si no contaría con dinero para pagarlas?
Irá hasta el quiosco de diarios y revistas, comprará el Página 12 y si tiene ganas, leerá la contratapa de Rodrigo Fresán. Luego, retorno al hogar y a terminar ese cuento que lo tiene en vilo desde hace días. En eso piensa DB cuando una sombra lo intercepta por la vereda derecha de Alvear. La sombra está arropada como un esquimal al salir de su iglú y al parecer, habla.
- Oiga, no lo escuché anoche por la radio.
- No me escuchó porque no estuve -responde él secamente-. Tengo laringitis a la altura de la garganta.
- Ah, disculpe, no sabía. Pero ya que lo veo, quería comunicarle algo. Voy a retirar el auspicio a partir de agosto. El ajuste, sabe, hay que reducir gastos. Este Moreno nos tiene loco a todos.
- ¿Qué Moreno? ¿Mariano?
- Oiga, ¿me está cargando?
- No lo estoy cargando y no se preocupe -dice, siguiendo su marcha.
Presiente que lo suyo es un kharma. En el programa el conductor lo llama “el periodista estrella” y los mails de oyentes prodigando elogios y halagos se multiplican pero, a la hora de los bifes, siente que está sentado frente a una línea de montaje que transporta churrascos dorados y jugosos entrecots mientras él los ve pasar.
- Y usted, ¿por qué escribe? -vuelve a preguntar la voz de origen incierto.
De vuelta a casa, el clima es diferente. La estufa irradia un calorcito que llega hasta la mesa de la PC y él se dispone a darle el toque final a un relato que empezó como un aguafuerte o una crónica de color. Lo escribió hace un par de décadas para el diario en el que trabajaba. La crónica apareció con el título “El Anticristo viaja en bus”. Narraba su encuentro con una chica de rasgos particulares en la época en que solía visitar de madrugada la estación Terminal. Revisando papeles, encontró un recorte de la crónica y se le ocurrió que podía ser el punto de partida de un relato. Un relato fuera de agenda porque ya tiene un paquete de doce para la edición de un nuevo libro. El último libro fue una mala experiencia editorial, por motivos largos de comentar, y el único modo de superarla fue ponerse a escribir nuevas historias, que dejaran atrás el sabor amargo de aquellos textos afilados y mal impresos.
El detalle curioso es que, antes de editar “El rugido de un león”, también disponía de un paquete de doce relatos que, a último momento, decidió elevar a trece, con un cuento que no estaba previsto. ¿Neurosis obsesiva o el kharma de vivir al sur?
Tipea con la naturalidad que da sentirse ambientado en una trama que le gusta cuando siente que su celular empieza a temblar. Su celular tiembla antes de que suene el llamado. El que habla es SG, editor de “El rugido…” Hace un año que no habla con él y en realidad no pensaba volver a hablar. Pero su voz está ahí, como un presagio que retorna.
- ¿Qué hacés, Dani?
- Tipeo.
- Te llamaba para ver qué hacemos con los libros.
- ¿Qué libros?
- Los libros que no llegué a distribuir.
- ¿No llegaste?
- Bueno, vos sabés cómo fue. El libro es legible pero impresentable. Llevé ejemplares a dos o tres librerías conocidas y nada más.
- Que el libro es legible pero impresentable te lo dije yo en la última charla. Vos me dijiste entonces que ibas a hacer una edición corregida.
- Dani, vos sabés que yo invertí plata en esta edición.
- Vos invertiste plata y además me devoraste un año de laburo. Sabés que la corrección corresponde al editor.
- Así fue, Dani. ¿Vamos a discutir?
- No, ni soñando. Los libros que tenés, traémelos. Por ahí se los doy a algún pobre que pase para que se caliente.
La charla se prolonga y él siente que el tango dice la verdad, que todo retorna del pasado como una bruma que nos impide ver nada. O mejor, lo que alcanza a ver son imágenes del todo reconocibles. El león de la Metro que ruge en un cine de provincia, Travolta bailando en un cuartel, los ojos de Belén flotando en el espacio de la red, una chica rea parada en la esquina de una mañana helada, Magalí que deja caer su bata roja y se disuelve ante la mirada de Rocío (Magalí fue el cuento número trece).
Imágenes en medio del temor de dar vuelta una página y encontrar una nueva errata. De corregir a lápiz los ejemplares que quería regalar.
Finalmente corta y se pregunta por qué SG tuvo que llamar justo ese día, para confirmarle que el libro salió pero no se presentó.
Luego intenta seguir escribiendo con alguna dificultad. El celular vuelve a sonar dos veces. Un llamado es una “promo” de Movistar: “Duplicate con Movistar -dice el mensaje-. Cargás treinta y tenés sesenta, cargás cuarenta y tenés ochenta”. ¿Y si cargo la pistola?, se pregunta él en una asociación típica de paciente inveterado (No hace falta porque ya está cargada, bobo).
Cerca del mediodía, con el sol un poco más arriba, acaba de tomar una decisión. Se acerca al armario del comedor y de un sobre de papel madera, saca la Bersa automática. Esperará en la calle que SG estacione y cuando lo tenga enfrente, parabrisas de por medio, le abrirá un agujero indeleble en el medio de la frente. Dos agujeros por el mismo tiro. Antes de salir al pasillo, se cerciora de que la Bersa no tenga el seguro puesto.
A las 11.30 del martes 13 de julio, un Renault estaciona frete a la mutual Umberto Primo. El aferra la culata de la pistola en el interior de su abrigo y cuando está a punto de sacarla, advierte que el conductor no es SG. Es un chico de barba y expresión sonriente, tal vez un asistente. El chico baja con unos paquetes, los deposita en la vereda y se acerca a saludarlo.
DB saca la mano de su abrigo y estrecha la mano del joven asistente, quien se empeña en llevar los paquetes al interior de su depto.
El no es culpable de nada, piensa DB, tal vez SG tampoco lo sea. Tal vez sea la bruma que nos envuelve.
El chico se despide con un apretón de manos y DB siente que lo ha tratado todo el tiempo como si él fuera un tipo importante.
Vuelve a la PC dispuesto a terminar con “El anticristo…” aunque no lo vaya a incluir en una edición. Quiere hacerlo porque la historia le gusta, como le gusta acabar con la mujer que desea. Siente la presencia de los paquetes detrás aunque ya no lo preocupen. Sabe lo que hará con ellos porque lo escribió en un relato inédito.
“Tomó un largo trago y encendió un cigarrillo. En la llama del cricket vio la escena siguiente. La botella negra chorreando sobre el cesto y un fuego que crecía hasta devorar todo su contenido. Era la segunda vez que quemaba libros. La primera, en una época lejana, fue para zafar de un apremio. Ahora lo hacía sin otro motivo que borrar lo que no había escrito”.
Terminar “El anticristo…” supone simplemente saber cómo terminará su encuentro con la chica de la Terminal y adónde se aloja la parte femenina.
Alrededor de la una, el silbido de otro mensaje de texto. Nunca, que recuerde, ha recibido tantos mensajes seguidos.
“Quieren hablarte” lee en el visor y sabe que es Maru. Ella tiene ese modo de comunicarse. No es que quiera hablarle, más bien quiere que él le hable.
Maru es una caja negra de la que sólo registra algunas entradas y salidas.
Antes de pulsar su número, sabe lo que escuchará. “Voy a lo de mi amiga que vive en tu barrio. Si querés, después paso”.
En realidad ella quiere pasar pero necesita la coartada de la amiga. Todo está previsto y simulado. Y DB se acopla porque también es un simulador.
Se acopla y sonríe apenas al llegar a la frase final del cuento. Ya no va de madrugada a tomar un café a la Terminal pero todavía registra el rostro de Marilyn.
Se tira en la cama, sin la seguridad de haberse librado de un peso, y hace zapping por los canales de películas. Batman lidia con el Pingüino y hay temor en Ciudad Gótica por la invasión de los pájaros bobos. Nicholas Cage pasea su personaje de traficante de armas de un canal a otro y hoy recala en el Metro. Su mirada distraída hace foco en el logo que identifica a la compañía. Cree tener una idea que bien puede ser la solución final. Saca del abrigo la Bersa, que permanece sin el seguro.
En algún momento aparecerá la efigie del león que ruge. El dirige el cañón de la pistola al centro de la pantalla.
Del pasillo escucha el taconeo de las botas de Maru.
El mantiene la pistola alzada, a la espera de que el león ruja y abra sus fauces o al revés.
- ¿Y usted, por qué escribe? - fue la pregunta de aquella novel periodista en un estudio de radio.
- Escribo porque tengo los dedos a mano - respondió, inocente, casi espontáneo.
El taconeo en el pasillo cesa. Suena el timbre.
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ECOLOGIA. FUNDAMENTO DE VIDA

Sergio Rinaldi, Periodista Ambiental | Coordinador General del "Taller de Comunicación Ambiental" (Rosario) .

Desde el año 1963, cada 7 de julio, se conmemora en nuestro país el "Día Nacional de la Conservación del Suelo". Esta fecha fue establecida por el Poder Ejecutivo Nacional mediante el Decreto Nº 1574. La jornada recuerda el fallecimiento del conservacionista Dr. Hugh Hammond Bennet.
Hoy compartiremos en este número, además de nuestras reflexiones, dos notas del "Centro de Noticias de la ONU" y del INTA Balcarce
CRECE DESDE EL PIE
El doctor Bennet fue un investigador estadounidense que trabajó constantemente en busca de la preservación de la integridad del recurso natural suelo, cuya importancia es vital para la producción agropecuaria. Nosotros desde nuestros espacios de construcción, tanto desde el "Taller de Comunicación Ambiental" (Rosario) como en nuestro espacio de difusión permanente, el "Ciclo de Ecología" que llevamos adelante en el "Centro Cultural Bernardino Rivadavia" desde hace 17 años consecutivos, bregamos y pregonamos las bondades de la agricultura ecológica, la que respeta la "tierra" y la vida misma. Decimos NO a los agroquímicos, o sea NO a los venenos. Ya durante el año 2009 en el mencionado "Ciclo de Ecología" difundimos la película "El Mundo según Monsanto" de la periodista francesa Marie Monique Robin, y junto a el "Grupo Ecologista Génesis" entregamos en forma de obsequio copias de la película a el público y las ONGs ambientalistas, refrendando nuestro compromiso no solo de la difusión de la problemática ambiental, sino también de la militancia permanente.
A nuestro espacio-este año en curso-, precisamente el lunes 2 de Agosto, vendrá del norte santafesino, desde la localidad de Guadalupe Norte, muy próxima a Reconquista, el titular de la granja "Naturaleza Viva", Sr. Remo Vénica. Este gran hombre aplica en su predio un modelo de producción novedoso que respeta la ecología. Es la "agricultura biodinámica, la agricultura agroecólogica". Su experiencia de más de 20 años en la producción de alimentos orgánicos y el manejo de un proyecto de forma integral, hace que desde su visión se rescate un modelo de autogestión familiar como ejemplo alternativo para los productores.
La biodinámica aplicada en el establecimiento proviene de los estudios de Rudolf Steiner, un especialista esloveno que sostenía que "era necesario reconocer los principios básicos de la naturaleza, y a partir de allí, aplicar los métodos y técnicas racionalmente en la agricultura para que no se destruya al medio ambiente". En su predio de casi 200 hectáreas maximizan el aprovechamiento de los nutrientes disponibles. A el campo lo piensan como un ciclo cerrado, donde todo ejerce un efecto conservador dentro del propio sistema. Muchas escuelas y productores se acercan a la granja para poder aprender las características de este tipo de desarrollo productivo. Adjuntamos la gacetilla para que usted amigo lector de nuestra querida "ElVecino", se agende esta actividad.

CICLO DE ECOLOGÍA

Décimo Séptimo Año Consecutivo y Continuado (1994-2010)
Declarado el 5 de mayo de 2010 de Interés por la Cámara de Diputados de la Provincia de Santa Fe
Declarado de Interés Municipal por el Honorable Concejo Municipal de
Rosario Decreto Nº 18168/00
Lunes 2/8 - 20 hs - "Granja Naturaleza Viva"
Esta noche recibimos en nuestro espacio la visita del Sr. Remo Vénica, factótum de la "Granja Naturaleza Viva". Desde el norte santafesino nos visita para narrarnos su experiencia en la producción de alimentos orgánicos y el manejo de un proyecto de forma integral. Conoceremos sus ideas sobre el sistema actual de agricultura y el porqué de la búsqueda de un nuevo sistema y de una nueva etapa de la agricultura en el mundo. Modelo de autogestión familiar es un ejemplo alternativo para los productores.
Compaginación y Coordinación : Sergio Rinaldi (Periodista) - Invita : Taller de Comunicación Ambiental (Rosario)- Centro Cultural Bernardino Rivadavia - San Martín y San Juan (Plaza Montenegro) - Rosario
Entrada Libre y Gratuita

Los desiertos ocupan
el 25 % de la masa terrestre

Un cuarto de la masa terrestre, o el equivalente a 3.600 millones de hectáreas, está cubierto por desiertos y el avance de las arenas amenaza la subsistencia de 1.000 millones de personas en el mundo. Así lo indicó hoy el Programa Mundial de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) con motivo de conmemorarse el Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación.
Para evitar que este proceso continúe, es fundamental la gestión sostenible de las tierras; por eso el tema elegido para este año ha sido “Mejorar los suelos en un lugar, mejora la vida en todas partes”, dijo la directora regional del PNUMA para América Latina y el Caribe, Margarita Astrálaga.
“El mayor problema es el estado de nuestros suelos y nuestras tierras. Y en este caso, tenemos 28% de la superficie de la región que está en estado severo de degradación”, señaló Astrálaga.
Por su parte, el especialista de la FAO sobre tierras y aguas, Jan van Wambeke señaló que, tanto en América Latina como en el resto del mundo, la desertificación se produce por varias causas.“Que son en particular la deforestación. También el uso inadecuado de los recursos naturales y también la incidencia de los efectos del cambio climático, que es un factor más reciente”, recalcó van Wambeke.
En todo el mundo, se estima que las pérdidas anuales producidas por la desertificación superan los 40 mil millones de dólares.

Instan a fomentar
la agroecología

El relator de la ONU sobre el Derecho a la Alimentación, Olivier De Schutter, urgió a la comunidad internacional a que utilice la agroecología para mejorar la seguridad alimentaria global.
En un comunicado emitido tras la conclusión de una reunión de expertos internacionales celebrada en Bruselas, De Schutter pidió que se aproveche el potencial de esa técnica que protege los suelos, el agua y el clima.
Recordó que en la reunión del G-20 celebrada en Italia en 2009, los Jefes de Estados de las principales economías se comprometieron a movilizar 22.000 millones de dólares en tres años para combatir el hambre.
De Schutter destacó que un estudio de cerca de 300 proyectos en 57 países en desarrollo reveló que la agroecología es capaz de aumentar el rendimiento de cultivos en un 79 por ciento y de mejorar la vida de los campesinos.
Los especialistas que participaron en la conferencia celebrada en Bruselas evaluaron los logros de las políticas agroecológicas de países como Cuba y Brasil.
“Lo que se necesita ahora es la voluntad política para transformar los proyectos pilotos exitosos en políticas nacionales”, añadió el Relator. Centro de noticias.

El suelo y el cambio
climático: un desafío futuro

Si bien el suelo es parte del problema del cambio climático también puede ser parte de la solución. El cuadro general es claro, a través de la adopción de una correcta gestión de prácticas de manejo del suelo, que garanticen el mantenimiento de carbono en él, se podría contribuir a compensar en parte las emisiones de los combustibles fósiles. El suelo es un recurso natural que a menudo se olvida porque no se dimensiona la importancia que éste tiene para el ecosistema y la economía.
La comida que ingerimos, la ropa que usamos, el agua que bebemos, todos ellos están relacionados con la capacidad del suelo para realizar sus funciones fundamentales. Cuando los suelos se degradan, esta capacidad se ve seriamente afectada. Por otra parte, cuando la degradación alcanza niveles graves, puede dar lugar a fenómenos de desertificación. Además de sus funciones relacionadas con la biomasa y la producción de fibra, el reciclaje de nutrientes y la filtración del agua, el patrimonio genético etc., el suelo juega un papel crucial en el ciclo global del carbono. La exploración de ese papel debe ser objetivo del área suelos del INTA en el próximo trienio. La clave en la relación entre el suelo y el cambio climático es la materia orgánica del suelo. La materia orgánica está relacionada con la fertilidad del suelo; es el fundamento de la vida, especialmente la vida vegetal, ya que a través de ella se unen los nutrientes al suelo, garantizando así su disponibilidad para las plantas. Es el hogar para los organismos terrestres, desde las bacterias a los gusanos y los insectos, y les permite transformar los residuos vegetales, y proveer los nutrientes que puede ser absorbido por las plantas y los cultivos. Asimismo, mantiene la estructura del suelo, mejorando así la infiltración del agua, la disminución de la evaporación, aumentando la capacidad de retención de agua y evitar la compactación del suelo. Además, la materia orgánica acelera la descomposición de los contaminantes que puede fijarse a sus partículas, reduciendo así el riesgo de contaminación de aguas.
La materia orgánica del suelo es la segunda reserva de carbono más grande del planeta después de los océanos, si se liberara a la atmósfera sólo una pequeña fracción de esa cantidad se correría el riesgo de acabar con todos los ahorros que otros sectores de la economía mundial están logrando con el objetivo de contener las emisiones del hombre de los gases de efecto invernadero. Desafortunadamente, esto no es sólo un escenario teórico. Si bien el suelo es parte del problema del cambio climático también puede ser parte de la solución, el cuadro general es claro, a través de la adopción de la correcta de gestión de prácticas de manejo del suelo que garanticen el mantenimiento de carbono en el suelo, se podría contribuir a compensar en parte las emisiones de los combustibles fósiles.
La intensificación de la agricultura y la incorporación de nuevas tierras a la agricultura, en general no siempre vinculadas con una buena gestión del recurso suelo, han jugado un papel central en el incremento de la producción de granos. Ahora todos los estudios indican que se está produciendo una lenta y gradual reducción de materia orgánica del suelo, sin una evaluación completa a nivel regional. Estas pérdidas pueden ser muy significativas cuando se las toma en su conjunto en términos de emisiones de carbono.
Los cambios en los patrones de precipitaciones y el aumento de las temperaturas medias por el cambio climático también están jugando
un rol importante en este sentido. Un aumento en la temperatura global acelera las pérdidas de carbono de los suelos, lo que eleva la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera. Los cambios en los patrones de lluvia contribuyen a un aumento de la erosión en suelos vulnerables, que a menudo ya sufren de bajo contenido de materia orgánica.
El cambio climático pondrá más presión sobre la calidad del suelo y aumentara el riesgo de la desertificación y de degradación de los suelos, esto ya está afectando varias regiones de nuestro país y se espera que se en el futuro cercano estas se intensifiquen. El verdadero reto es asegurar que la gestión de materia orgánica del suelo y su potencial para prevenir la desertificación o su degradación, contribuya a la mitigación del cambio climático. Esto debe convocar la atención de los usuarios del suelo y a los responsables políticos, para que puedan considerar ese factor en sus actividades diarias y en el desarrollo de políticas, respectivamente.

Propuesta del INTA

• El suelo es parte tanto del problema como de la solución del cambio climático. Es indispensable apoyar las prácticas de manejo sustentable del suelo que ayuden a mantener y en lo posible, aumentar la materia orgánica del suelo.

• La degradación del suelo tiene repercusiones globales, por lo que resulta necesario descubrir donde se están produciendo pérdidas de materia orgánica del suelo y se evalúen esas pérdidas
• Está claro que la Argentina tiene que adaptarse al cambio climático y que el suelo desempeña un papel crucial para garantizar la producción de alimentos y servicios frente a condiciones climáticas adversas
• La creación de una Red INTA de Información de Suelo será en el futuro cercano, una de las bases de datos de Argentina que proveerá información para la aplicación y el seguimiento de la futura estrategia temática para la protección de nuestro suelo.

INTA Balcarce
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Matrimonio Gay. Un día de pluma furiosa…

Por: Silvana Depetris | FOTOS: Willy Donzelli .

Desde bien temprano, las voces tronaron. Y entre la ignorancia y la intolerancia, poco a poco me fui topando con la violencia. En este caso, mi caso, verbal. Repentina y justamente llegó a mí la indignación, al tiempo que recuperé toda mi capacidad de asombro que ya había dado por completamente perdida.
Y digo en mi caso, porque un compañero me relató el golpe bajo que le tocó vivir a una joven por simplemente decir que no, a firmar un petitorio con el que no estaba de acuerdo.
El jueves 8 de julio, en vísperas del fin de semana largo y en medio de las vacaciones infanto-adolescentes, que copaban el centro rosarino, algo enrarecía la ciudad. No era niebla ni humo, sin embargo, un poco confundía y algo de oscurantismo, también tenía.
Desde que la Comisión de Legislación General del Senado firmó un dictamen de mayoría a favor de la unión civil sin adopción y otro de minoría para el matrimonio entre personas del mismo sexo, (que tuvo resolución definitiva en la legislatura en la madrugada del jueves 15), las opiniones se exaltaron nuevamente, de un lado y del otro. Como ocurre últimamente en este país. O a favor o en contra. Bueno o malo. O amigo o enemigo. El criterio schmittiano estaba a la orden del día.
Mientras tanto en Rosario, un grupo de católicos, se prestaban al acampe (y me pregunto cuántas veces esas mismas personas que decidieron instalar su carpa, -sin baños químicos en un principio-, habrán defenestrado a quienes en otras oportunidades hacían lo propio, aludiendo que ensuciaban el espacio público, que era sumamente peligroso que estén ahí o que les impedían su libre circulación porque era imposible atravesar la plaza que se ubica frente a Gobernación, por mencionar una) con el objetivo de recoger firmas en contra del matrimonio gay y presentarlas a los senadores. ¿Las firmas irán en sobres?
Bandera en mano… no. Cruz en mano? Tampoco. Bueno, sin nada en la mano, Verónica Baró Graf, asesora del arzobispado local e integrante de la Red Familia de Rosario, abogaba por cuanto medio se le acercaba que “queríamos marcar una presencia que durara más que una marcha” y además completaba la saga de pensamientos diciendo: “Esto es un sacrificio para nosotros. Hacemos divulgación de cuáles son nuestras posturas; es una especie de demostración de que no queremos pelear. Es una resistencia y la suma de voces para que le llevemos esa voz a los legisladores el 13 de julio. El matrimonio es una cuestión cultural pero está basado en una realidad natural, y esto lo digo como médica, la necesidad de que para poder perpetuar la especie, como animalitos, necesito un hombre y una mujer. Porque si vamos a legislar sobre el afecto, podríamos legislar sobre la amistad. Se legisla el matrimonio porque se intenta proteger un bien jurídico que es la familia y la prole", dijo entre tantas otras cosas que todos podemos encontrar en los distintos medios de comunicación.
Escuche y pensé: pero, Baró Graf piensa que con la equiparación de derechos toda la humanidad se volverá repentinamente gay y dejará de existir la especie humana?
Ya para el mediodía y con estas dosis des-informativas, entendí por qué tanta gente veía nublado. Y al ya no tener un televisor en frente, opté por Internet. Entre comentario y posteo en las redes sociales me encontré desde que agredieron verbalmente a alguien por no querer firmar hasta que implementaban estrategias marketineras como dame una firma y te invito a un locro. Eso sí, en familia y por la Patria!
Dejé a Baró Graf de lado un rato, sólo porque Bergoglio me cautivó con su miedo a la “movida satánica” y de repente me sentí un demonio.
Ya tenía demasiada indignación. Sin embargo, Laurita me invitó a pasar por el Facebook de Verónica. Y allí leo:
Marcha Por La Familia: Movilización en contra de la igualdad del matrimonio heterosexual con el matrimonio homosexual y acampada de plaza Pringles.
Podía encontrar algo peor. Sí!
Verónica Baro Graf: Qué duro fue hoy PLAN A. Tener que dar razones de cosas tan naturales... tan simple como un hombre y una mujer para formar un matrimonio y empezar una familia.
Les cuento que hoy NO nos alquilaron los baños químicos porque estábamos a favor del matrimonio entre hombres y mujeres, o sea nos discriminaron por pensar diferente. Que tal??

Comencé entonces con el cuestionario a mis pares, para ver si realmente no es que estuviera enfermando yo... digo, con tanto antinatural, con tanto concepto y saber superior médico…
¿Cuánto afecta a la vida personal de cada uno de nosotr@s y la sociedad en su conjunto que dos personas que se profesan amor y comparten además el mismo sexo, tengan los mismos derechos que aquellos que, por ser de distintos sexos pueden acceder?
Vaya paradoja, hablando de diferencias y equivalencias.
¿Por qué se piensa que cuando se habla de igualdad de derechos se alude al sacramento del matrimonio? ¿Cuándo dijeron eso en Diputados o Senadores? ¿En qué apartado del proyecto está eso escrito?
¿Por qué se cree que los gay son alguien promiscuo y que vive de jolgorio en jolgorio y, además que, de serlo, abandonaría tal modo de vida para adoptar un hijo? ¿Saben lo que implica criar a un hijo? Y adoptar un niño, ¿alguien realmente de los que se posicionan como opinólogos pro familia mamá-papá, sabe de qué estamos hablando cuando hablamos de adoptar? ¿Conoce de las encrucijadas que hay que pasar y de los controles a los que hay que someterse para finalmente llegar a tener, después de años, la adopción definitiva?
¿Qué piensan de las familias bien constituidas que se rigen por la violencia en todas sus formas? ¿Y de las tradicionales familias que van desde el abuso al asesinato de sus propios hijos? Pero, bueno… quién sabe, quizás alguna médica pensaría que hasta es un modo más de reproducirse.
Ya siento asco porque no puedo imaginar qué me dirían si los consultara sobre el abuso sexual perpetuado por curas a menores de edad y DEL MISMO SEXO!!! ¿Se acuerdan de eso, no?
Después de mi monólogo de interrogantes y pensamientos, encuentro respuestas plenas, otras a medias, otras casi todas, sin fundamentar.
Me dicen, por ejemplo, que para qué se pierde tanto tiempo con este temita, si hay cosas más importantes que resolver en el país. Me dicen, otros, que están de acuerdo con la unión civil, pero… no están muy convencidos. Es más, creo que algunos hasta piensan que es cool pronunciarse a favor, pero detestan la sola idea de que realmente suceda. Más otros se oponen, porque definitivamente la homosexualidad es una enfermedad y bueno, a dónde vamos a llegar si aceptamos esto? A luego pretender que se casen las madres con los hijos? Acaso que nuestro amor por la mascota nos lleve a querer igualdad de derechos para con los animales? Alguno dijo que le parece bien que se tenga igualdad de derechos, pero no a la hora de tener hijos… y lo dicen, dicen, pensando en esos niños. Qué cómo la van a pasar en la escuela cuando se enteren que tienen dos mamás o dos papás, que cuántos problemas pueden llegar a tener, que en el último caso, si esas parejas llegaran a poder adoptar, tendrían que cuidarse de no manifestarse una señal de amor… en definitiva, que el niño viva una fantochada de aquellas. Qué ejemplo. Ahora me dan ganas de que la homosexualidad fuese contagiosa.
También, vale decir, encontré otras voces. Quien dijo que estaba de acuerdo plenamente. Más quién pensó que casi no habría que perder el tiempo justamente porque los derechos deben ser iguales para todos. Así de simple.
Y ya. Hubiese sido suficiente por ser el último día laboral de la semana. Pero, salí del trabajo y silbando bajo encaré para la Pringles. Quiero aclarar que el locro no me gusta. Una vez en el lugar, lo que más divisaba eran policías. Después empecé a identificar a los de pecherita naranja que intentaban poner carita angelical al tiempo que a lo lejos se distinguía esa voracidad por lanzarse al acecho. Carpa grande dejaba al descubierto que ya para las 18 horas quizás muchos habían elegido la comodidad del sommier de casa. O definitivamente no eran muchos los solidarios en la cruzada de oposición a la igualdad.
Algunos jóvenes, otros ya adultos… panfleto en mano y frase programada:
- Querés firmar?
- No
- Pero las familias bla bla bla…
No pude seguir escuchando. En vivo y en directo es más fuerte. En el nombre de Dios, lo juro.
Pero claro, si como ya dijo León, invocando a mi dios mataron, torturaron, desaparecieron, callaron, fueron y son cómplices, violaron, abusaron, en definitiva, siempre lo mismo, cercenaron los derechos. Y eso que me extralimito a rememorarlos desde los años 70 en adelante, porque sino tendría que irme muy lejos… muy lejos. Y una vez más, veríamos que siempre fue igual.
Esa frase, de que siempre fue igual, en parte me dio una dosis de optimismo. Aunque cada vez que se intentó establecer una equidad de derechos también hubo grupos que se opusieron, finalmente se logró la equidad. Vale citar a Coco López, quien me invocó una clase de historia y volvimos sobre el Registro Civil y la educación laica, además de la ley de divorcio, entre otros polémicos ejemplos.
Con ese impulso llegué justo a tiempo a la Plaza Montenegro. Allí se daban cita los que sí apoyaban la igualdad de derechos. Desde lejos divisé varios grupos de personas apostados en el espacio público también. Algunos policías, pero no muchos. Algunas agrupaciones políticas, pero no muchas.
Caía la tarde del jueves y la explanada del Centro Cultural Bernardino Rivadavia estaba colmada. Altavoz en mano, Guillermo Lovagnini, de la Asociación Civil Vox, hacía oír su voz, no en contra de la religión, sino a favor de la familia. Centenares de personas apoyaban la causa. El acto se extendía entre palabras y cánticos.
Ya entonces, emprendí mi retirada y no tan indignada al comprobar que mientras en un lugar pedían que firmaras un petitorio, en otro, con ansías de firmar, eran los presentes quienes solicitaban que se acerquen los listados para expresar su voluntad de que los derechos sean para todos por igual.
Sí, quiero.

La prensa
¿Me pongo a la altura (o bajeza) si digo que la única iglesia que ilumina es la que arde?
Baró Graf, alertó el Sindicato de Prensa, casi remite a una postura inquisitoria cuando dice a los trabajadores de prensa que “están alimentando la hoguera y alguno va a morir en esto”.

Aparte
Mención aparte me merece la reflexión sobre el debate en sí mismo. Con voces plurales, algunas signadas por el respeto y otras cargadas de desprecio, la sociedad volvió a tomar la palabra. Se sacó del estamento legislativo un tema y tomó estado público en su sentido más amplio. Las calles hablan por sí solas. Y a todos les interesa opinar. En parte eso me parece sano para la democracia. En parte, anhelo que se le dé la misma trascendencia cuando se traten temas que realmente nos modifican a todos como sociedad. Aquí sólo se trata de extender los derechos a todos los seres humanos y quienes se oponen son justamente quienes ya los tienen. Quienes los reclaman, son en este caso, los desprotegidos por las leyes.
Sin embargo, quienes cuentan con esos derechos se oponen a que los otros los tengan.
He aquí la cuestión que me llama a una profunda reflexión.

Al final fue SI
Finalmente la Cámara de Senadores decidió dejar anulado el proyecto de Unión Civil por entenderlo como absolutamente discriminatorio y el proyecto que llegó al recinto el miércoles 14 fue el que proponía el matrimonio gay, equiparando los derechos con los que ya contaban las personas heterosexuales a las homosexuales.
Tras un largo debate, que terminó en la madrugada del jueves 15, Senadores dijo SI, y la igualdad de derechos hoy es una realidad legislada.
Lo que sigue o el resto, es igual. Ya todos sabemos, más o menos, cómo es la historia. Alguien se querrá casar, irá al registro civil a pedir un turno y llegado el día, se casará. Después querrán tener hijos, y podrá optar también por adoptar. Seguramente alguien después también se querrá divorciar. Nada de otro mundo, nada que no conozcamos. Todo igual para todos por igual.
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Por Bruno Javier Del Barro | 21 años

PRIMERA PARTE
A los grandes jefes de la FIFA, se les infla el pecho de orgullo al anunciar el éxito de los últimos torneos organizados en el continente negro, con el mérito extra de que lo lograron atravesando una crisis mundial.

Al presidente Joseph Blatter prácticamente se le caían las lágrimas cuando le fue presentado el informe contable del 2009: “Al leer este Informe de Finanzas, podemos constatar con alegría que tampoco en el aspecto financiero se ha defraudado la confianza depositada en África, ya que los ingresos provenientes del Mundial en Sudáfrica han alcanzado las mayores sumas jamás registradas. Así podremos continuar con el desarrollo del fútbol, conmover al mundo con su gracia y contribuir aún más a crear un futuro mejor. Esto me enorgullece como Presidente de la FIFA y quiero agradecerles su apoyo.”
Julio Grondona, el afamado padrino representante del fútbol nacional (AFA), pero también el modesto y poco conocido vicepresidente de la FIFA, además de encabezar en esa misma organización la Comisión de Finanzas y la Comisión de Mercadotecnia y Televisión, prorrumpió conmocionado tras la dura batalla contra la crisis: “En este cuatrienio financiero que llega a su fin, el mercado internacional de acciones se vio sacudido por severas turbulencias, y atravesamos una crisis económica mundial cuyos efectos se sentirán aún durante algunos años. Considerando estos percances, les presento, aún con mayor satisfacción, los resultados positivos del desarrollo de las finanzas de la FIFA. Afianzada sobre un crecimiento estable de los ingresos, la FIFA obtuvo ganancias de 196 millones de USD en 2009 y amplió la base de fondos propios a 1,061 millones de USD. Con ello, la FIFA ha rebasado la marca de mil millones de dólares y dispone ahora de una robusta base de fondos.
Todas estas palabras se encuentran en el Informe de Finanzas de la FIFA del 2009 y reflejan los miedos que en un principio los desvelaba: el pánico de no obtener grandes dividendos, pero más adelante, cuentan con un suspiro el alivio al ver los números definitivos.
En el mismo informe, un poco escondido y con letra más chiquita, se aclara, por las dudas de que aparezca algún mal pensado, que siempre hay: “La Fédération Internationale de Football Association (FIFA), constituida como asociación de acuerdo con la legislación suiza y con domicilio en Zúrich, Suiza, es una organización internacional no gubernamental y sin ánimo de lucro.”
El superávit logrado a través de la Copa del Mundo Sub 20, la sub 17 y la Copa FIFA Confederaciones, todas realizadas en África y en el 2009, exalta al presidente de la Federación pelotera, y, de la emoción, se le dio por repartir canchas por todo el continente, antes del gran acontecimiento del 2010:
• “La Copa del Mundo 2010 debe beneficiar a todo el continente africano. Nuestro programa ‘Ganar en África por África’ hace realidad esta voluntad. De aquí a 2010 instalaremos un terreno de césped artificial en cada federación africana”- dijo Blatter a un año antes exactamente de concretarse el Mundial, y a cuatro días de que se cumplieran cien años ininterrumpidos de la emergencia sanitaria declarada en 1909 en el mismo continente.
¿De dónde nace este altruismo completamente desinteresado hacia los países más desafortunados por la historia? En 2011 Blatter se presentará como candidato a un nuevo mandato. El había dicho con una sonrisa: “No he concluido mi misión”.
Pero, ¿cómo es que se elige al presidente de la FIFA? David García escribió en el Le monde Diplomatique explicando brevemente: “Cualquiera sea su población, cada Estado dispone de un voto. Lo que lleva a una sobre-representación de territorios subpoblados y de países pobres (…) Con 207 afiliados, la Federación agrupa más miembros que la Organización de las Naciones Unidas (ONU)”, y Patrick Mendeleweitsch, representante de jugadores y especialista del footbusiness, profundiza: “La FIFA es un poco, el mejor de los mundos, porque los pequeños principados europeos y las minúsculas islas tienen el mismo peso que las grandes Federaciones”.
Jack Warner, presidente de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Asociaciones de Fútbol (Concacaf) es el principal auxiliar de Joseph Blatter. Lógicamente: las islas del Caribe son tantas que, a pesar de su escasa población, la Concacaf goza de tres asientos en el Comité Ejecutivo.
En países ignorados, desechados y desechables, observan a la FIFA como un verdadero salvador que los puede poner a la luz del mundo: “La Copa del Mundo 2010 constituye un excelente trampolín para acceder a los mercados africanos, como lo fue la de 1994 para el mercado estadounidense y la de 2002 para el asiático”, asegura el sociólogo Patrick Vassort, especialista en las relaciones entre fútbol y política.
Pero poco es lo que se sabe de algunos de estos países luego de que el carnaval del fútbol, que los deja un poco mareados, pasa por ellos como una nube de langostas.
En la Copa del 2002 Corea-Japón se presentó el balance de sus inversiones: los ingresos por patrocinadores y entradas no cubrieron los gastos del evento. Tampoco el número esperado de turistas fue alcanzado por lo que la actividad comercial después de la Copa no duró como esperaban. De hecho en la actualidad, Japón se debate con altas tasas de desempleo y altísimo déficit público.
La conclusión de los representantes de Portugal (sede de la Eurocopa 2004) y Francia (Copa del Mundo 1998) no fue diferente. Los eventos proporcionaron la aceleración de algunas obras e inversiones, pero a un altísimo costo, incluyendo el de mantenimiento, que es permanente. Portugal, al igual que su selección, no logra extraer el máximo de su potencial y patina en la baja productividad y competitividad.
A largo plazo, el desempeño económico reciente de países que fueron sedes de grandes eventos puede demostrar muy claramente que el efecto de una Copa u Olimpíada realmente puede ser tan volátil como una gloria deportiva: Atenas recibió los Juegos Olímpicos y, a partir de entonces, Grecia se nos fue en picada a la peor crisis de toda su historia.
La FIFA siempre dice “de nada” o “no hay por qué” anticipadamente, por el favor que le hace a la cultura local de darle su minuto de fama mundial y a la vez, pone todas las condiciones para el acontecimiento del que es único beneficiario, exigiendo una serie de garantías gubernamentales y exención tributaria sobre todas sus actividades en el país organizador. Dicho de otra manera, el factor “riesgo” es todo del país sede. El factor “lucro” es de la FIFA, que recibe millones (sobre todo en derechos de transmisión) sin correr riesgo alguno. (Soninha Francine, Le Monde Diplomatique, Brasil)
(Continuará)
Julio Grondona, tiene la vista puesta directamente hacia el futuro: “Si dirigimos nuestra mirada hacia el porvenir, constatamos la gran popularidad de la que goza la Copa Mundial de la FIFA 2014 en Brasil, para la que ya hemos firmado los primeros contratos con patrocinadores, nacionales e internacionales, que se suman a los seis Socios FIFA. El mayor acontecimiento deportivo de la Tierra ha demostrado –en estos tiempos de premuras económicas– ser fuerte como un roble expuesto a adversidades, un verdadero baluarte donde reinan la calma, el entretenimiento y el deporte excelso y, quizá por ello, se convierte en una excelente plataforma para marcas comerciales”.
El escritor Eduardo Galeano descubrió que con este tema no se hacen demasiado embrollo: a la hora de decidir cuáles serán las empresas anunciantes de cada torneo, la FIFA lo tiene claro: hay que elegir a las que pagan más.
“La máquina que convierte toda pasión en dinero no puede darse el lujo de promover los productos más sanos y más aconsejables para la vida deportiva: lisa y llanamente se pone siempre al servicio de la mejor oferta y sólo le interesa saber si Mastercard paga mejor o peor que Visa y si Fujifilm pone o no pone sobre la mesa más dinero que Kodak. La Coca-Cola, nutritivo elixir que no puede faltar en el cuerpo de ningún atleta, encabeza siempre la lista. Sus millonarias virtudes la ponen fuera de discusión.” (Eduardo Galeano, Fútbol a sol y sombra)
Joao Havelange, el brasileño que antecedió a Blatter en la presidencia y que estuvo allí clavado 24 años, fue el que en 1974 contrajo matrimonio por conveniencia con las principales marcas (Actualmente Adidas, Coca-Cola, Emirates, Hyundai, Sony y Visa). El leal dueño de Adidas-France, entonces Horst Dassler, fue el padre de la esponsorización deportiva: le construyó un piso fuerte a Havelange persuadiendo a Coca-Cola para que financie sus proyectos de campaña, a cambio del derecho de colocar su logo durante toda la Copa del Mundo en aquella ocasión. Una vez que la gaseosa puso su sello en el contrato, las demás multinacionales cayeron como fichas de dominó.
Vidente, Dassler predijo antes que nadie el tremendo potencial económico de la televisión y creó en 1983 la sociedad de marketing y de gestión de derechos International Sport and Leisure (ISL). La FIFA profundamente agradecida puso a Adidas como socio número uno, a quien le aseguraba un ingreso nada despreciable. En un mecanismo comercial clásico, ISL compró a la FIFA los derechos y los revendió a precio de oro a los canales de televisión. Un acuerdo en el que todos ganan, en especial los accionistas de Adidas y un puñado de jerarcas de la Federación. Hasta la quiebra fraudulenta de ISL en diciembre de 2001, algunos de sus altos dirigentes recibieron algún dinero en agradecimiento por su fidelidad a la marca de las tres tiras. (David García, Le monde Diplomatique)
Hoy en día no se sabe realmente alrededor de qué o de quién se organiza el torneo: si en torno a los jugadores o a la tele; o si la cancha, es eso, un estadio para jugar o simplemente un gran estudio de televisión.
En el Mundial 86, Valdano, Maradona y otros jugadores protestaron porque los principales partidos se jugaban al mediodía bajo un sol de infierno en pleno verano. El mediodía de México, anochecer en Europa, era el horario que convenía a la televisión europea. El arquero alemán, Harald Schumacher, contó lo que ocurría:
-“Sudo. Tengo la garganta seca. La hierba está como la mierda seca: dura, extraña, hostil. El sol cae a pique sobre el estadio y estalla sobre nuestras cabezas. No proyectamos sombras. Dicen que esto es bueno para la televisión”.
Havelange puso fin al asunto:
-“Que jueguen y se callen la boca” (Eduardo Galeano, Fútbol a Sol y Sombra)
Y sin embargo, hubo algunos que no entendieron que con la tele no se mete.
En ese mismo Mundial, el monopolio mexicano Televisa se encargó de trasmitirlo al jugoso mercado europeo, repartiendo las ganancias con la FIFA. Esta poderosa corporación mexicana, además era dueña de dos clubes de fútbol nacionales.
1990: Al presidente del club Puebla, Emilio Maurer, se le ocurrió la grandiosa idea de que Televisa, poseyendo los derechos exclusivos de la trasmisión de todos los partidos, podía pagar un poco más de mil dólares a cada club, al fin y al cabo, ganaba fortunas vendiendo espacios de publicidad. A algunos dirigentes de la Federación Mexicana de Fútbol les gustó la idea.
A este señor poco más no lo sacan a patadas del país: de un día para otro, todas sus posesiones fueron embargadas, fue amenazado, asaltado, declarado fuera de la ley y se libró contra él una orden de captura. Su club fue clausurado sin aviso, lo metieron en la cárcel y fue declarado persona no grata por la Federación Mexicana de Futbol, que se puso en su verdadero lugar, de defender a las cadenas de televisión.
Principios del 2002: Joseph Blatter buscaba reelegirse para un segundo periodo de cuatro años, el entonces secretario general de la FIFA, Michel Zen-Ruffinen, entregó un documento de 21 páginas a la agencia Reuters, para demostrar algunas de las irregularidades que Blatter había cometido desde 1998 en clara violación a los estatutos de la FIFA.
Febrero: Farah Addo, vicepresidente de la Confederación Africana de Futbol (CAF) y presidente de la Federación de Somalia, le dijo al Daily Mail de Inglaterra que en 1998 rechazó una grata oferta de 100 mil dólares que le habían ofrecido para votar por Blatter y además acusó a 18 votantes africanos que sí aceptaron los sobornos a cambio de votos. En consecuencia, se ganó con creces el odio de los partidarios del flamante candidato.
Como medida “disciplinaria” justamente la Comisión de Disciplina de la FIFA lo suspendió en sus funciones. En cuanto a las investigaciones internas sobre esas elecciones, todas fueron archivadas en su debido momento.
26 de mayo de 2002: Blatter fue reelegido a pesar de los cargos por corrupción en las cortes suizas y las acusaciones de malversación de fondos durante sus primeros cuatro años como presidente. De inmediato quiso deshacerse de Zen-Ruffinen, el traidor.
-“Nuestro comité ejecutivo se encargará del Sr. Maestro Limpio”- le dijo a la prensa.
En diciembre de ese año, los fiscales de Zúrich desecharon todos los cargos en su contra.
2003: Zaw Thet Htwe, periodista deportivo de Burma (ex Birmania), cometió la imprudencia de preguntarse dónde demonios había ido a parar los 4 millones de dólares que la máxima entidad había entregado a la Federación de su país.
Este hombre fue condenado a muerte.
La junta militar lo acusó de participar en una "conspiración" contra el gobierno y de "alta traición", un excelente calificativo para este caso.
Amnistía Internacional y Reporteros sin Fronteras lo consideraron preso de conciencia, detenido por ejercer su derecho a la libertad de expresión. Finalmente, la presión internacional contribuyó a que su condena fuera reducida a tres años de cárcel en mayo de 2004, y no gracias a la FIFA, que en una primera instancia fue convocada para que intervenga en el asunto. La respuesta siempre fue el silencio.

Lamentablemente, casi nada de fútbol tienen estas notas sobre su entidad responsable. Ese deporte que es goce del alma cuando se juega sin saber por qué y sin ningún fin, pues el cuerpo por sí mismo, desde que un argentino nace, le pide a las piernas que le pongan una pelota.
Algunos ignorantes lo descalifican, creyendo que la culpa de las penurias que rodean al fútbol, es del fútbol, y no de quienes privatizan y enjaulan estas pasiones, surgidas inicialmente de la improvisación y la libertad del hombre.

16-jul.-2010 – B. J. d. B.

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